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miércoles, 28 de febrero de 2018

Criaturas Fantásticas





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Criaturas fantásticas

La criptozoología (del griego cryptos, "oculto", zoos, "animal" y logos, "estudio") Literalmente : "El estudio de los animales ocultos" - es la disciplina que realiza el estudio y búsqueda de hipotéticos animales actuales denominados "críptidos"; que según sus partidarios, postulan que estarían quedando fuera de los catálogos de zoología contemporánea. Su objetivo es la búsqueda de supuestos animales considerados extintos o desconocidos para la ciencia, pero presentes en la mitología y el folclore. La criptozoología ha recibido muy poca atención por la comunidad científica y los escépticos, quienes la consideran como una «pseudociencia». Wikipedia nos muestra una lista extensa de estas criaturas pero nosotros vamos a ocuparnos de las mas importantes.


                                                            






 ■Bestiario de criaturas



Criaturas acuáticas
Criaturas lacustres

Monstruo del lago Champlain
Monstruo del lago Ness
Nahuelito
Ogopogo
Manipogo
Kelpie
Waitoreke
Tortugas gigantes lacustres
Storsjoodjviet
Vasstrollet
Tessie
South Bay Bessie
Igopogo
Criaturas marinas
Kraken
Serpiente marina
Morgawr
Caddy
Criaturas terrestres
  Animales extraños
Bestia de Gévaudan
Bestia negra de Exmoor
Bunyip
Aka Allghoi Khorhoi
Chupacabras
Mokele-Mbembe
Mapinguarí
Emela-ntouka
Roa-roa
Oso Nandi
Shunka Warakin
Elefante pigmeo
Nunda
Hogzilla
Tatzewurm
Olgoi-jorjoi
Omajinaakoos
 






Criaturas humanoides
Barmanu
Humanzee
Madremonte o Arkabuko
Orang Pendek (Sumatra)
Pie Grande
Jucumari (cripto) (Argentina y Bolivia)
Mohán (Colombia)
Yeti
Wendigo
Chuchuna
Orang Pendek
Yowie
Hibagon
Almas
Neandertal
Nguoi Rung
Yeren
Bar-manu
Kaki-besar
Batutut
Kung-lu
Bhanjakri
Vele
Mono rei
Sisimite
Koolokamba
Ulak
Shiru
Vasitri
Dwendi
Didi
Agogwe
Nanauner
Kikomba
Muhalu
Basajaun






miércoles, 14 de octubre de 2015

Sirenas de verdad



La teoría científica detrás de la leyenda




En la mente de la gran mayoría de las personas, las sirenas son criaturas totalmente fantásticas de los cuentos de hadas y la mitología. El especial SIRENAS desafía esta creencia popular, planteando la posibilidad de que las sirenas sean tan reales como cualquiera de nosotros. Para ello, el programa examina la teoría científica (teoría del primate acuático) que respalda la posible existencia de las sirenas y su posterior evolución a partir de los simios.

Almas (críptido)



 

Los almas (voz mongola) son un mito originario de Mongolia y el Cáucaso sobre unas criaturas salvajes. La palabra misma significa “hombre salvaje”, se dice que son seres trogloditas, de largos cabellos rojos en todo el cuerpo, frentes abultadas y comportamiento totalmente primitivo. Algunos criptozoólogos afirman que son sobrevivientes del neanderthal.
 
 En el “Libro de Medicina Tibetana” se enumeraron todos los animales conocidos por los tibetanos. No es como el bestiario medieval que contiene seres míticos, este libro contiene solamente animales reales, existentes, científicamente palpables excepto por dos; los yetis y los almas. Es muy extraño que los tibetanos pusieran en un libro que, a pesar de ser antiguo es a todas luces un registro científico de la fauna local, a dos seres mitològicos, a no ser que hayan sido realmente parte de la fauna local.
 
 En 1430, Hans Schiltberger reportó sus avistamientos de estas criaturas mientras era prisionero del Khan mongol. Nikolai Przhevalsky reportó a estos seres en Mongolia en 1871. Hay reportes de exploradores europeos desde 1430.
 
 Según los criptozoólogos el pediatra Iván Ivlovs estudió una familia entera de almas en 1960. En Abjasia, Cáucaso, en 1850, supuestamente una mujer alma fue atrapada. Se habría resistido salvajemente al cautiverio, pero finalmente fue “domada”. Se la habría llamado Zana y sostuvo relaciones con uno de los hombres de la villa, dando a luz a varios niños que en su mayoría morían muy pequeños.
 
 El novelista Michael Crichton recrea la posibilidad de que un grupo de hombres de Neandertal hubieran sobrevivido en las estepas rusas y levanta un polémica ficticia sobre ello en su novela Devoradores de cadáveres.


LOS "ALMAS" (CRIPTOZOOLOGIA)
Almas, El Big Foot Asiatico

Los Almas, palabra Mongol que significa "hombre salvaje", es un supuesto homínido criptido que habita el Cáucaso y las montañas de Pamir de Asia central, y las montañas de Altai en el sur de Mongolia.
La criatura no está reconocida o catalogados por la ciencia. Además, los científicos generalmente rechazan la posibilidad de que tales criptidos existan, ya que no habría el número de individuos necesarios para mantener una población reproductora y por que las cuestiones del clima y del suministro de alimentos su supervivencia en los hábitats seria poco probable.

Descripción

Almas es una palabra singular en Mongolia. Las variantes de la palabra, incluyendo 'almasty', se producen en varios países de Asia Central y las lenguas caucásicas. Como es típico es semejantes a otras criaturas legendarias en toda Asia Central, Rusia y el Cáucaso, el Almas se considera generalmente para ser más presizos a " gente salvaje " en apariencia y hábitos parecidos a los simios (en contraste con el Yeti de los Himalayas).

Suelen ser descritos como animales bípedos pseudo humanos, como de entre 1,50 a 1,80 cms de alto, su cuerpo cubierto de pelo rojizo-marrón, con características *****pomorfas faciales incluyendo un arco ciliar pronunciada, nariz chata, y una barbilla débil.


Muchos creen que existe una similitud entre estas descripciones y reconstrucciones modernas de cómo los neandertales podrían haber lucido.

Pruebas

Las especulaciones de que Almases puede ser algo más que criaturas legendarias se basa en relatos de supuestos testigos oculares , las presuntas huellas encontradas, y las interpretaciones de las tradiciones indígenas de larga data que han sido recogidos *****pológicamente.

Los cuentos populares

Almases aparecen en las leyendas de la población local, que cuentan historias de avistamientos y las interacciones humano-Almas que data de varios cientos de años.

Dibujos que algunos han interpretado como Almases también aparecen en un libro medicamentos tibetanos(en el cual aparece igualmente el Yeti). 
El *****pólogo británico Myra Shackley señaló que "El libro contiene muchas ilustraciones de las diversas clases de animales (reptiles, mamíferos y anfibios), pero no un animal mitológico único como son conocidos por los libros similares de la Europa medieval. Todas las criaturas están hoy vivos y observables . "

Avistamientos de famosos

Avistamientos registrados por escrito se remontan desde el siglo XV.

En 1430, Hans Schiltberger grabó su observación personal de estas criaturas en el diario de su viaje a Mongolia, como un prisionero del Kan mongol.

pólogo británico Myra Shackley en que aún viven en 1963 describe a Iván Ivlov en la observación de un grupo familiar de Almas. Ivlov, un pediatra, decidió entrevistar a algunos de los niños de Mongolia que eran sus pacientes, y descubrió que muchos de ellos también habían visto Almas. Parece que ni los niños mongoles ni Almas jóvenes tenían miedo el uno del otro.
                                 
Explicaciones

Myra Shackley y Bernard Heuvelmans han especulado que los Almas son una población remanente de los neandertales, mientras que Loren Coleman sugiere que son especímenes de Homo erectus.
Otros Insisten en que están relacionados con el Yeti del Himalaya.
Otra explicación es que estos criptidos parecidos a los humanos son seres humanos con trastornos congénitos y / o retraso mental por ello son expulsados de la sociedad.

Otra explicación es que son criaturas puramente mitológico, ya que no existe evidencia tangible (esqueletos, muestras, etc) que pueda corroborar estos hechos.

Yeti




Supuesta foto de un Yeti tomada en el valle de Langsisa
en Nepal, el ejemplar tenía una altura de 2 metros y 150 Kg de peso.
El Yeti o abominable hombre de las nieves o según los lamas del Himalaya como también lo conocen como Migou es un críptido, interpretado como un simio gigante emparentado con el Pie Grande norteamericano. Ante la ausencia total de pruebas, sólo se cuenta con relatos que lo describen como un simio gigante bípedo que se cree está localizado en las zonas boscosas de la cordillera del Himalaya.

Investigaciones

Quienes creen en su existencia lo consideran un pariente lejano del orangután y descendiente del Ramapithecus que habitó en esta cordillera hace millones de años; y que por las características que presentaría, posiblemente esté emparentado con el Pie Grande y el Wendigo. Sin embargo, no existen pruebas concluyentes de la existencia de este primate. Incluso otras investigaciones relacionan al Yeti con los osos.

Según otros autores, como el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, los primates en general y los simios en particular sólo viven en lugares donde existen frutas todo el año, es decir, en las zonas tropicales. Además no hay primates en las estepas, ni en los pinares mediterráneos, ni en los bosques de coníferas.[1] Por otro lado, el montañero, periodista y jurista César Pérez de Tudela afirmó haber avistado a la bajada del Annapurna, en 1973, al yeti.

En el año 2008, un grupo de investigación japonés encabezado por el científico Yoshiteru Takashi, líder del proyecto Yeti nipón, recorrió durante 42 días la región de alta montaña Dhaulagiri IV dejando constancia de haber fotografiado presuntas huellas de unos 45 cm de longitud del escurridizo primate. Takashi asegura que volverá a Nepal y al Tíbet durante los próximos años y no dejará el proyecto hasta que su grupo obtenga pruebas fehacientes de la existencia del ser legendario más buscado del planeta. El Yeti también es llamado "El Mono Dorado".
En algunos monasterios de Nepal se conservan restos supuestamente pertenecientes al Yeti, pero que posteriormente se ha demostrado pertenecen a un tipo de cabra local. Por otra parte es muy dudosa la existencia de simios de semejante tamaño. En los monasterios budistas de Khumjung, Pangboche y Namché Bazam, en Nepal, se dice que conservan como reliquías los cueros cabelludos o escalpos de Yetis (además de una supuesta mano incorrupta en el de Pangboche). En 1961, tras un estudio efectuado de la cabellera de Khumjung, se dio a conocer que pertenecía a otra especie de animal, un pariente del rebeco, el serau del Himalaya (Capricornis thar) y no un primate desconocido. El objeto en cuestión, es un tipo de caperuza que suelen utilizar los monjes en las danzas rituales. La de los otros monasterios estabán igualmente confeccionadas. Estos artilugios se veneran y son considerados autenticas reliquías por parte de los monjes del monasterio porque son antiguos, tienen más de trescientos años.

El yeti o abominable hombre de las nieves (o Migou para los tibetanos del Himalaya) podría ser un críptido interpretado como un simio gigante emparentado con el Pie Grande norteamericano, el Yowie en Australia, y el Kunk en los Andes. Ante la ausencia total de pruebas, solo se cuenta con relatos que lo describen como un simio gigante bípedo que se cree está localizado en las zonas boscosas de la cordillera del Himalaya, pero otras fuentes indican que podría ser una variedad de oso albo lanudo similar al oso polar.

Boceto del Yeti del Himalaya

Quienes creen en su existencia lo consideran pariente lejano del orangután que habitó en esta cordillera hace millones de años; y que por las características que presentaría, posiblemente esté emparentado con el Pie Grande, el Yowie y el Kunk. Sin embargo, no existen pruebas concluyentes de la existencia de este primate. Incluso otras investigaciones relacionan al yeti con los osos. En algunos monasterios de Nepal se conservan restos supuestamente pertenecientes al yeti, pero que posteriormente se ha demostrado pertenecen a un tipo de cabra local. Por otra parte es muy dudosa la existencia de simios de semejante tamaño. Quienes lo niegan, como el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, afirman que los primates en general y los simios en particular sólo viven en lugares donde existen frutas todo el año, es decir, en las zonas tropicales. Además no hay grandes primates en las estepas, ni en los pinares mediterráneos, ni en los bosques de coníferas, solo simios de pequeño tamaño al no haber suficiente alimento disponible.2 Por otro lado, el montañero, periodista y jurista César Pérez de Tudela afirmó haber avistado a la bajada del Annapurna, en 1973, al yeti.

En el año 2008, un grupo de investigación japonés encabezado por el científico Yoshiteru Takashi, líder del proyecto Yeti nipón, recorrió durante 42 días la región de alta montaña Dhaulagiri IV dejando constancia de haber fotografiado presuntas huellas de unos 45 cm de longitud del escurridizo primate. Takashi asegura que volverá a Nepal y al Tíbet durante los próximos años y no dejará el proyecto hasta que su grupo obtenga pruebas fehacientes de la existencia del ser legendario más buscado del planeta. El yeti también es llamado "El Mono Dorado".

Por otro lado, Reinhold Messner, primer alpinista en subir al Everest sin oxígeno, primero en hacerlo en solitario, primero en coronar los 14 ochomiles, considerado el mejor alpinista del mundo, acostumbrado a vivir en la zona, tras realizar un avistamiento dedicó unos años a su estudio y ha escrito un libro sobre el tema, identificando al ser con el jemo o jemong, el oso pardo tibetano, animal nocturno, grande, que puede caminar a dos patas, de color variable, siempre solitario salvo cuando busca pareja o durante la cría, siendo muy temido por su gran fuerza por los habitantes de la zona, ya que ha causado muchas muertes. Otras fuentes señalan lo mismo, se trataría de un oso similar al oso pardo polar noruego de tipo lanudo adaptado a las alturas. 

Es de notar que en todos los relatos de avistamientos jamás se menciona más de un individuo. Por ello una objeción muy importante es el hecho que la supervivencia de toda especie requiere la existencia de una población de cierto tamaño, con individuos de diversas edades e incluyendo formas juveniles - que jamás se han referido -, lo que hace muy difícil justificar un ocultamiento de tal población por un tiempo prolongado, como se asevera.

Supuestas reliquias del yeti en los monasterios budistas

Supuesto cuero cabelludo de un yeti, en el monasterio Khumjung, en Nepal.
En algunos monasterios de Nepal se conservan restos supuestamente pertenecientes al yeti, pero que posteriormente se ha demostrado pertenecen a una especie de cabra local. En los monasterios budistas de Khumjung, Pangboche y Namché Bazaar, en Nepal, se dice que conservan como reliquias los cueros cabelludos o escalpos de yetis (además de una supuesta mano incorrupta en el de Pangboche). En 1961, tras un estudio efectuado de la cabellera de Khumjung, se dio a conocer que pertenecía a otra especie de animal, un pariente del rebeco, el serau del Himalaya (Capricornis thar) y no un primate desconocido. El objeto en cuestión es un tipo de caperuza que suelen utilizar los monjes en las danzas rituales. La de los otros monasterios estaban igualmente confeccionadas. Estos artilugios se veneran y son consideradas auténticas reliquias por parte de los monjes del monasterio porque son antiguos, tienen más de trescientos años.

Chuchuna
El chuchuna es la versión rusa del yeti. Habitaría supuestamente en el frío eterno de Siberia y, al igual que del yeti y del Pie Grande, se dice que sería muy difícil verlo. S. Nikolayevnota 1 propuso como explicación que los chuchunas serían unos de los últimos supervivientes de los aborígenes.

Pie Grande






El Big Foot (en español, pie grande) es una criatura legendaria cuya existencia no se ha llegado a probar. Es uno de los críptidos más famosos junto al monstruo del lago Ness y el Yeti.

La comunidad científica dice que las pruebas existentes no son lo suficientemente convincentes y generalmente las consideran como el resultado de mitología, folclore o identificación errónea. Muchos profesionales y académicos afirman que los estudios adicionales son una pérdida de tiempo, pero los partidarios de su existencia piensan que la evidencia actual puede ser escasa y que ha de evaluarse objetivamente a medida que se vaya presentando. Otros, incluyendo una subcultura activa, compuesta generalmente por aficionados, continúan investigando y actualmente consideran la existencia del sasquatch como posible descendiente del Gigantopithecus.

Descripción

Los testigos generalmente indican características similares: una gran criatura simiesca bípeda, normalmente de una altura de 1,83 m (6 pies 0 pulg) a 2,13 m (7 pies 0 pulg) (6 a 7 pies.) de aproximadamente 160 kg (352 lb) con amplios hombros y estructura robusta. La cabeza es pequeña, puntiaguda y baja; en ocasiones, se habla de una cresta en la parte superior del cráneo. Los ojos se describen generalmente como pequeños y ocultos bajo una frente pronunciada. A excepción de la cara, manos y pies, una fina capa de pelo cubre su cuerpo, de color normalmente marrón o negro, aunque tiende a ser rojizo, arenisco o con brillos plateados.

Las enormes huellas, similares a un pie humano, le dieron su nombre. El ecologista Robert Michael Pyle las describe así: “Las huellas normalmente miden de 38 a 45 centímetros (15 a 18 pulgadas) de largo. Tienen cinco dedos, un músculo doble y un arco 18 ó 21 cm. (7 u 8 pulgadas) de ancho.

Se le asocia un desagradable y fuerte olor, semejante al de heces, alcantarillado o de sudor humano.

Los sonidos que emite se describen como similares a agudos chillidos o silbidos o gruñidos graves, al igual que el yeti, por lo que algunos criptozoólogos sostienen que podría ser una especie emparentada con el yeti, la cual quizá llegó a América a través del Estrecho de Bering durante la última glaciación, tal y como hicieron los ancestros de los pueblos amerindios y diversas especies de animales. También se cree que podría estar relacionado con la mítica criatura llamada wendigo.

Con respecto a su alimentación, el antropólogo Grover Krantz escribe que “muchos observadores han descrito los alimentos que consumen los sasquatch; pero es una cuestión de opinión saber cuántos de esos informes son exactos.” También agrega que “A grandes rasgos, lo describiría como omnívoro. Es principalmente un vegetariano y se puede describir como un carnívoro ocasional”

La mayoría de los avistamientos son nocturnos, lo cual hace pensar que se trata de una criatura nocturna. Algunos testigos mencionan algo que Pyle denomina como “brillo rojizo ocular”, similar al brillo de algunos animales nocturnos. Normalmente se avistan individuos solitarios, raramente en pares o grupos familiares y son más comunes los avistamientos de machos que los de hembras.

También existen reportes de avistamientos en el Noroccidente Ecuatoriano, en la zona los habitantes que indican haberlo visto mencionan que se alimentan de carne.

Leyes

Con respecto al sasquatch, el condado de Skamania, en Washington, aprobó una ley 1969 por la que “cualquier agresión deliberada e infundada a tales criaturas será juzgada como un delito” sujeto a multa o a pena de prisión. El hecho fue que esta legislación (aprobada el 1 de abril) no pasó desapercibida para el público, y Conrad Lundy, comisionado del Condado, declaró: “esto no es una broma del Día de los Inocentes... hay razones para pensar que tal animal existe” (citado en Pyle 278). Hunter y Dahinden declaran que “la conjetura de las autoridades del Condado de Skamania causaron mayor interés hacia el Pie Grande, más que distracción...Esta demostrado su inexistencia...

Chupacabras



El término chupacabras es el nombre de un críptido mitológico contemporáneo, que se describe como un ser que atacaría a animales de diferentes especies en zonas ganaderas o rurales. El mito tuvo su origen en la isla de Puerto Rico. Se cuenta que existe en América Central y América del Sur, en países como Costa Rica, México, Perú, Ecuador, Puerto Rico, Honduras, Nicaragua, Colombia, Guatemala, El Salvador, Panamá, Chile, Argentina, Uruguay, Venezuela, Paraguay y en algunas zonas del sur de Estados Unidos.

Descripción

La descripción popular de esa entidad es que sería una criatura pequeña (de 1 m de altura o menor tamaño), que presentaría piel verduzca y escamosa, ojos grandes y saltones, y cabeza ovalada. Esta vaga descripción coincide con otro ser de la mitología contemporánea, los pequeños seres alienígenas conocidos como "grises". También se le atribuye un rostro canino de grandes ojos y colmillos y tobillos largos como los de un canguro.

Características de los ataques

Los animales muertos, presuntamente por el ataque del chupacabras, no tendrían sangre en sus cuerpos y tendrían como herida un solo agujero; a diferencia de otros depredadores que en su mayoría destrozan el cadáver.
Lo normal es que ningún animal reaccione alarmado o presente algún tipo de resistencia. Los dueños comúnmente no reportan ruidos extraños, y ni siquiera ladridos de perros guardianes de sus animales; es más, los canes al ser observados posteriormente, reaccionan de forma muy extraña, y en algunos casos asustados.
Se indica comúnmente la falta de huellas del animal atacante, o si se presentan son escasas; similares a las de un canido de gran tamaño, algunas de las cuales presentan una prolongación en forma de talón. Estas pisadas se encuentran a diferentes distancias (4 a 5 metros), indicando que poseerían una gran habilidad para saltar.
Comúnmente no hay testigos directos de los ataques.
La mayoría de los ataques que no corresponden a estas características, normalmente tras una investigación, corresponden a ataques de algún tipo de animal nativo o introducido en la zona del ataque (es el caso de los ratones hocicudos como el hocicudo rojizo que atacarían a los animales pequeños, o los perros salvajes); o a ataques falsos de origen humano, normalmente para hacerse famosos.


Suposiciones relacionadas con su probable origen, o el de los ataques

Animal "no clasificado" por la ciencia; por lo que debe ser estudiado por la criptozoología.
Una entidad extraterrestre (o un fallido experimento biológico extraterrestre en algunas teorías), que llegó por accidente o deliberadamente a localidades rurales en muchos lugares de América y escasas montañas de España; por lo que debe ser estudiado por la ufología.
Entidad demoníaca que fue liberada en la Tierra, posiblemente como castigo de los pecados humanos; por lo que debe ser estudiado por la demonología.
Experimento científico humano. Se dice que se puede tratar de una criatura creada experimentalmente por manipulaciones genéticas.
Mutación natural. Algunos creen que el chupacabras es una mutación o un capricho de la naturaleza al igual que también nacen corderos con cinco patas, o pollos con dos cabezas, etc.
Engendro producto de la contaminación. Grupos ecologistas de América han difundido la idea de que el chupacabras es la consecuencia de la contaminación producida por los agentes venenosos y tóxicos que el hombre ha depositado en la Tierra.
En México, hay quienes afirman que no es más que una mito que fue promovido secretamente por el gobierno de aquel entonces para distraer a la población de la crisis por la que estaba pasando este país.
La explicación más racional es que los animales hayan sido atacados por ratones hocicudos, como el hocicudo rojizo; o perros salvajes.


Tipos de apariencias descritas

Así, se dice que el chupacabras aparece prominentemente en las siguientes formas específicas:

Reptiliana: Es la descrita más comúnmente, presentaría piel gris-verdoso, escamosa y con espinas dorsales o canillas agudas que corren hacia abajo de su parte posterior. Aproximadamente de 0,9 a 1,2 m de altura, y saltaría de manera similar a un canguro.

Mamífera: la segunda variedad también se pararía y saltaría como el canguro, y tendría la piel gruesa con un pelo facial grisáceo. La cabeza sería similar a un perro, y su boca presentaría dientes grandes. Incluso varios testigos aseguran haberlos visto saltar más de 50 metros y en línea recta, sorprendentemente sin el uso de alas u otro medio de sustento aerodinámico.


Murciélago: los testigos claman que algunos chupacabras estarían cubiertos de pelo negro, presentarían ojos rojos, una cabeza ovalada y alas tipo murciélago. Algunas veces se arrastrarían en cuatro patas, y otras veces se pararían erguidos (como perros de la pradera). Serían muy rápidos, puede escalar, y se caracterizarían por correr lejos cuando son vistos.

Canina: se presentaría como una raza extraña de perro salvaje sin pelo, tiene un canto espinal pronunciado, cuenca ocular inusualmente pronunciada, dientes y garras de un canino típico según lo describe Fernando Maldonado.

Maldonado dice que este animal es el resultado del cruce entre varias especies de perros salvajes, aunque los entusiastas claman que puede ser que sea de un reptil extinto similar a un perro. Un caso durante 2000 en Nicaragua de un supuesto cadáver de chupacabras que fue encontrado apoya la conclusión que es simplemente una extraña casta de perro salvaje.

El alegado cadáver del animal fue encontrado en Tolapa, Nicaragua, y se hizo un análisis forense en UNAN-León. Patólogos en la Universidad encontraron que tan sólo era un perro; no obstante era un ejemplar inusual. Debe ser notado, que existen diferencias morfológicas muy llamativas entre las diversas castas de los perros (de las cuales los perros salvajes han descendido) que explican fácilmente las extrañas características de tales animales.

Investigación Revela Posible Origen Del Mito Del Chupacabras

Una nueva investigación realizada por Benjamin Radford llegó a la conclusión de que la descripción dada por la testigo original en Puerto Rico, Madelyne Tolentino, se basó en la criatura Sil en la película de ciencia ficción Species. La criatura Sil es casi idéntica a la descripción de Tolentino sobre el chupacabras y ella había visto la película antes de su informe: "Era una criatura que se parecía a el chupacabras, con espinas en la espalda y todo... La semejanza con el chupacabras era realmente impresionante", informó Corrales.

Radford concluyó que "la descripción más importante del chupacabras no se puede confiar". Este problema afecta seriamente a la credibilidad del chupacabras como una verdadera criatura. Adicionalmente, los reportes de que a las víctimas se les había chupado la sangre por el chupacabras nunca fueron confirmadas por una necropsia, la única manera de llegar a la conclusión de que el animal fue drenado de sangre.

Un análisis realizado por un veterinario a 300 víctimas reportadas del chupacabras encontró que no habían sido desangrados. Parece que los testigos confundieron la falta de sangre en el área por extracción de sangre, cuando pudo haber sido simplemente que el animal que atacó a la víctima no mordió una arteria principal o que se desangró internamente.

Radford dividió los reportes del chupacabras en dos categorías:

1- Los informes de Puerto Rico y Latinoamérica, donde los animales son atacados y, supuestamente, su sangre fue extraída.

2- Los informes en el Estados Unidos de mamíferos, la mayoría de perros y coyotes con sarna, que la gente llama chupacabras debido a su aspecto extraño.

A finales de octubre de 2010, el biólogo Barry O'Connor, de la Universidad de Michigan, llegó a la conclusión de que todos los informes de los chupacabras en los Estados Unidos eran coyotes infectados con el parásito Sarcoptes scabiei, los síntomas de lo que podría explicar la mayor parte de las características del chupacabras: se quedaban con poco pelaje, engrosamiento de la piel y el olor intenso. 

O'Connor determinó que los ataques se produjeron "porque estos animales están muy debilitados, que van a tener una caza difícil. Así que pueden verse obligados a atacar el ganado porque es más fácil que cazar un conejo o un ciervo".

Aunque varios testigos llegaban a la conclusión de que los ataques no podían ser obra de perros o coyotes porque no se habían comido a la víctima, ésta conclusión no es correcta. Tanto perros como coyotes pueden matar una presa y no consumirla, ya sea por poco experimentados, lesiones o dificultad en matar a la presa.

La presa también puede sobrevivir el ataque directamente y morir luego por hemorragia interna o choque circulatorio. La presencia de dos agujeros en la presa, correspondientes a colmillos, son de esperarse ya que esta es la única manera que la mayoría de los animales carnívoros terrestres tienen para atrapar su presa.

Presumibles Apariciones Importantes A Nivel Mundial Del Chupacabras


Apariciones En América

Chupacabras En Centroamérica

Según reporte del Libro Almanaque Escuela Para Todos, han existido diversos eventos en los paises centroamericanos de reses que aparecieron muertas a las que les faltaba la lengua y la ubre. Los habitantes de la zona le conocen de antiguo como "Sacalenguas". En época reciente, dicha publicación recibió reportes de lectores de Usulután, El Salvador, quienes contabilizaban 15 reses muertas según la descripción arriba citada. 

Con anterioridad, el mismo almanaque hace mención de diversos sucesos parecidos en fechas tan lejanas como inicios del siglo XX. Libro Almanaque Escuela Para Todos, Año 1988, Pag. 84 "El Sacalenguas".

Chupacabras En Argentina 

En la primera mitad de 2002 se encontró ganado vacuno mutilado en varios puntos del país (en la zona comprendida entre las provincias de Río Negro y Santa Fe). Si bien se percibían ablaciones de los aparatos reproductivos de los animales, los medios asociaban los hechos con el fenómeno chupacabras o con ritos de sectas satánicas.

Pasó muy poco tiempo para que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) concluya que las mutilaciones fueron llevadas a cabo por zorros o ratones hocicudos.

A principios de septiembre de 2013, una familia de la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, reveló a los medios que poseía el cadáver de un animal pequeño que había sido hallado en la localidad de Vera (norte de Santa Fe), al cual no podían identificar y al que algunos habían relacionado con el mítico chupacabras. 

Tras la difusión de la noticia, el profesor Jorge Martí, jefe de Museología y Taxidermia del Museo de Ciencias Naturales «Dr. Ángel Gallardo» de Rosario, examinó el ejemplar y determinó que se trataba de un gato naturalmente momificado.

Chupacabras En Brasil

Una aparición en la ciudad de Varginha en el estado de Minas Gerais, Brasil, se atribuye frecuentemente al chupacabras. Sin embargo, con respecto a este incidente particular, la mayoría de la gente asocia este incidente a una entidad extraterrestre, ya que no se reportó ningún ataque.

Chupacabras En Chile

En abril de 2000, en la ciudad minera de Calama (norte de Chile), se reportaron una centena de animales de corral desangrados o mutilados de forma muy extraña, situación que se mantuvo hasta casi finales de 2002. Pronto se produjo una serie de denuncias recogidas por la prensa sensacionalista, provenientes de otros sectores del país, aunque nunca se pudo concretar nada extraordinario. 

Un campesino mató un huiña provocando atención internacional y otros confundieron el feto de un monito del monte con este ser. Surgió un mito urbano que una supuesta misión de la NASA habría llegado al país para estudiar el fenómeno.

Tras muchas especulaciones los estudios terminaron indicando que los ataques sólo se debió a perros.

En Chile tras una investigación se demostró que, a pesar de todas las opiniones y versiones de personas "expertas" en el tema, las evidencias apuntaban claramente a perros vagos, 16 sin prueba de algo sobrenatural.

Fuente: Wikipedia.

De las Criaturas Fantásticas es el mas reciente:

Un ejemplar, tal vez el más "nuevo" en el mundo de la criptozoología es el chupacabras,mezcla de perro salvaje y bestia extraterrestre, con crestas en el lomo, que supuestamente se dedica a despedazar gente y ganado. La leyenda surgió en Puerto Rico en 1995 y se expandió rápidamente a Chile y ArgentinaNicaragua y México, y luego a los Estados Unidos. Su nombre se originó a partir del hallazgo de unas cabras muertas en Puerto Rico, con marcas de dientes en su cuerpo y la sangre drenada de sus cuerpos.Según el número de marzo-abril de 1996, la revista publicó que se contaron más de 2.000 casos de ganado mutilado en Puerto Rico, atribuidos al chupacabras.

Muchas personas afirman haberlo visto y han quedado literalmente espantadas, aunque, por lo que se ve, nadie ha logrado fotografiarlo o filmarlo nítidamente. Cuando la foto o el filme son claros, resulta que se trata de un perro salvaje o de un coyote, pero no de una criatura como la que pintan los testigos, ni los criptozoólogos que lo buscan.

Datos interesantes
 
¿A qué se parece el chupacabras y de dónde podría haber surgido su presunto aspecto? De acuerdo con el investigador Benjamin Radforddel Comité para la Investigación Escéptica (CSI), el chupacabras es llamativamente parecido a la criatura que aparece en la película "Especies" (1995). El relato del primer avistamiento de la criatura lo hizo Madelyne Tolentino y apareció en un diario de Puerto Rico. Radford entrevistó a Tolentino y le preguntó si lo que vio pudo estar influenciado por el ser híbrido mitad alienígena y mitad humano que aparece en el filme mencionado. Ella había visto la película pocas semanas antes de hacer su descripción del monstruo. Aquí mostramos dos imágenes para establecer una comparación entre la criatura que aparece en "Especies" y un bosquejo del chupacabras.
  
El biólogo Barry O´Connor dice en la revista Skeptic que el chupacabras no es un monstruo ni un animal de origen extraterrestre, sino que es producto de una sarna que afecta a los coyotes. Pequeños "invasores", como los ácaros, de ocho patas, se aferran al cuerpo del animal y llegan a deformarlo considerablemente.
 
La evidencia que se encontró a favor de la existencia del chupacabras es muy pobre: relatos boca a boca, fotografías de dudoso valor y algunos filmes que podrían haber sido fraguados tranquilamente.
 
Varias versiones de la "bestia"
 
Se han recibido informes con distintas versiones del chupacabras. Algunos lo describen como una suerte de dinosaurio, otros le ven alguna característica de vampiro, y algunos lo han descripto como una pantera con lengua de serpiente. He aquí algunas imágenes de distintos tipos de chupacabras, reflejados en fotografías y dibujos.

Surge una teoría conspirativa más
 
A pesar de las afirmaciones que aseguran que el chupacabras existe, la mayoría de los científicos que han analizado la evidencia disponible están de acuerdo en que se trata de criaturas terrestres, a menudo coyotes, que sufren de sarna, tal como mencionamos más arriba. Algo poco alentador para quienes están fascinados por la existencia de una bestia extraterrestre. Muchos creen que el chupacabras es un experimento extraterrestre que salió mal. A estas criaturas se las llama, en el ambiente ufológico, Entidades Biológicas Anómalas (EBA). Los que suscriben a la hipótesis de las EBA, sostienen que hay una conspiración del gobierno y de los medios para ocultar toda información con el objeto de prevenir el pánico.
 
Ninguna expedición tuvo éxito para hallar a semejante bestia, aunque, como dijimos, abundan los videos y fotografías sobre ella. También existe la hipótesis de que las EBA son entidades que han sido creadas por los gobiernos de Estados Unidos y Puerto Rico usando sofisticadas técnicas de manipulación genética.
 
Conclusión
 
En definitiva, hay que decir que los biólogos encuentran nuevas especies todos los años, y no son pocas. ¿Por qué, entonces, sería tan difícil encontrar evidencias del chupacabras? La pregunta queda abierta: quien tenga pruebas, que las presente. La comunidad científica lo agradecerá enormemente.

jueves, 8 de octubre de 2015

Gárgolas


Las gárgolas son monstruos mágicos muy feroces y de aspecto siniestro.
Estas criaturas voladoras tienen alas de murciélago, los ojos incandescentes, unos pequeños cuernos y la piel muy dura y cubierta por una capa de mineral que les permite pasar desapercibidas en las fachadas de edificios. De hecho, suelen confundirse con parte de la ornamentación de catedrales, torres y cementerios.

Originariamente, las gárgolas eran desagües esculpidos con formas de animales a los que un mago dio vida. Al ser creadas artificialmente no necesitan comer ni beber, así que cuando atacan lo hacen por el simple hecho de hacer daño.
Habitan en cualquier zona subterránea, donde acumulan los tesoros de sus victimas. Es típico encontrarlas entre ruinas o cavernas.
Pueden atacar por sorpresa; permanecen inmóviles, como estatuas, hasta que su víctima está lo suficientemente cerca. Realizan entonces un ataque sorpresa para desconcertar al enemigo. Otra manera de atacar es lanzándose en picado; esta forma la usan cuando se encuentran en movimiento y es tarde para el ataque sorpresa.
Existen dos subespecies de gárgolas:
Kapoacinth.
Es una gárgola marina que habita en cuevas submarinas. Sus principales enemigos son los elfos marinos, sirenas…
Márgola.
Son gárgolas verdaderamente feas, con la piel muy parecida a la piedra, de hecho, es bastante difícil distinguirlas de las demás rocas. Tienen garras muy poderosas que utilizan es sus ataques.

Criatura fotografiada en Santiago - Chile
El origen de las gárgolas se remonta a la Edad Media y se relaciona con el auge de los bestiarios y los tormentos del infierno. Cierto es también que la imaginación de los artistas medievales estaba abonada por mitos aún más antiguos. De hecho, las primeras gárgolas fueron bautizadas con el nombre de 'grifos', o bien evidenciando así su raigambre clásica[cita requerida]. No obstante, la iconografía gargólica no se limitaba a la mera representación de grifos, sino que plasmaba, además, otros seres fabulosos que podían tomar la forma de animales, seres humanos o una mezcla de ambos; pero siempre representados de manera más o menos monstruosa. En la época actual podemos encontrar la serie Gárgolas que representa los poderes supuestos mitológicos que estas rocas con forma monstruosa desempeñaban.

De todas las criaturas mitológicas que pululan porbestiarios y tratados demonológicos, las Gárgolas son, quizás, las menos comprendidas.

Desechemos rápidamente la idea de que las Gárgolasprovienen de la mitología clásica. Esto no es así. Su origen, mucho más cercano, ni siquiera roza las mitologías nórdicas oceltas.

El significado de las Gárgolas.

Las Gárgolas nacen y se desarrollan durante la Edad Media. La palabra Gárgolaproviene del francés gargouille, originalmente garganta. A su vez, este deriva del latíngurgulio o gargula, y, más atrás, de la raíz indoeruropea Gar, "tragar", matiz que la lengua española conserva en la palabra garganta. En italia se las conoce como Doccione oGronda Sporgente, término arquitectónico que significa algo así como "alero prominente". En Alemania las Gárgolas son llamadas Wasserspeier, "vomitador de agua"; término análogo al holandés Waterspuwer, "escupe agua".

Toda esta terminología sobre las Gárgolas apunta a su utilidad arquitectónica, ya que lasGárgolas son, además de un símbolo y un recordatorio de las aberraciones del infierno, un elemento necesario en las catedrales para desaguar los tejados mediante imperceptibles caños que las atraviesan.

La evolución de las Gárgolas en el arte se dio de un modo explosivo, aunque en un primer momento no se las llamaba así. Los primeros artistas en representarlas las llamaronGrifos, en clara alusión a una fuente mitológica; pero muy pronto las Gárgolas se separaron de sus primos griegos, y adquirieron una reputación tan personal como grotesca.

Es interesante señalar que las Gárgolas fueron, y quizás son, la representación de lo imposible. Agotados los modelos clásicos, los artistas recurrieron a lo más profundo de su imaginación para describir el horror en estado puro. Las gigantescas bestias clásicas ya no inquietaban. Por el contrario, para esta nueva clase de horror que brotaba de las iglesias, un espanto ciego, idiota, obstinado, que repartía hambre y bendiciones en cuotas desiguales, se necesitaba una criatura capaz de encarnar lo más abominable de las huestes infernales.

Es así que las Gárgolas comenzaron su eterna vigilancia sobre catedrales góticas, barrocas, e incluso en edificios con pocas pretenciones religiosas. Desde las alturas escrutan al caminante, recordándole constantemente el destino trágico de su alma, aquello que lo espera del otro lado si se desvía del santo edificio que yace bajo sus garras como un cadáver descomunal.

La leyenda de la Gárgola.

La leyenda más antigua sobre Gárgolas proviene de Francia.

A mediados del año 600 d.C un hombre llamado Romain, conocido como San Romanus, primer canciller del rey merovingio Clotaire II, relata el azote de un monstruo infame en las tierras de Rouen. Lo llama Gargouille o Goji, y lo describe con los típicos atributos reptiloides de los dragones franceses: alas de murciélago, mirada hipnótica, fauces flamígeras, etc.

En algunas versiones de la leyenda San Romanus somete a esta criatura mediante su crucifijo, en otras, lo abate con la ayuda de un proscrito. Lo cierto es que, sea cual sea la versión que estudiemos, San Romanus derrota a la Gárgola y la traslada a la ciudad de Rouen, donde es cremada en medio de largas celebraciones. Sin embargo, la cabeza de laGárgola no arde, sus cráneo está diseñado para resistir las llamas de sus fauces, de modo que, imposibilitados de quemarla debidamente, San Romanus mandó a colocar la cabeza sobre la puerta principal de la iglesia de Rouen.

Tiempo después, y para conmemorar el nombre de San Romanus y su ignoto ayudante proscrito, el arzobispo de Rouen liberaba un prisionero por año bajo la mirada pétrea de la Gárgola.

El incidente de la gárgola de la NASA 


Vicente Fuentes expone el caso de Frank Shaw ocurrido en el parking del Centro Espacial Johnson en 1986 en donde apareció una vez más una figura alada similar a la vista ese mismo año en Chernobyl y anteriormente en Point Pleasant, Virginia



Barmandu


El español que buscaba al Yeti JORDI MAGRANER, zoólogo de 35 años, lo había dejado todo por encontrar al «Barmanu» de Pakistán, donde vivía desde hace nueve años. El pasado domingo fue asesinado, al parecer, por extremistas musulmanes. Para muchos había perdido el juicio

DAVID JIMÉNEZ / CARMEN SERNA
VIVÍA COMO CUALQUIER «KALASH». Investigador meticuloso, Jordi Magraner se imbuyó de la cultura kalash -como se aprecia en esta imagen inédita-, pueblo que habita en el norte de Pakistán. El explorador aprendió el dialecto de esta región y asumió sus costumbres en su particular e incansable búsqueda de Barmanu.
El Yeti, Bigfoot o simplemente Giganopithecus, el caso es que Jordi Magraner soñaba con encontrarse una criatura tímida y peluda, de 170 centímetros de altura, ojos grandes, pómulos marcados, boca sin labios y algo torpe en sus movimientos. A quienes quisieron escucharle les contó que, en dos ocasiones, le despertaron los aullidos de un animal que se había convertido en su obsesión.«Es una mezcla del grito humano y el sonido de los chacales que habitan en la zona, un sonido que ningún otro animal podría haber provocado», dejó escrito en sus trabajos.

Tan cerca se creía el científico español de demostrar al mundo la existencia de ese eslabón perdido de los Neanderthal, que nadie pudo convencerle de que abandonara Pakistán ante el peligro inminente que corría su vida. Grupos musulmanes radicales paquistaníes habían puesto al zoólogo en el punto de mira de su campaña anticristiana, a pesar de su ateísmo y de que incluso ni sus allegados lo habrían reconocido cuando iba vestido como un miembro más de la tribu de los kalash.

Quince años antes, cuando visitó por primera vez los valles donde habita esta minoría politeísta, Magraner pensó que para llevar a buen puerto su proyecto debía vestir, hablar y seguir las costumbres de aquéllos que aseguraban haber visto al yeti. Se convirtió en uno más y aprendió a moverse por las montañas como lo hacían los pastores locales. Encontrar al yeti sólo iba a ser cuestión de tiempo.

La noticia de su asesinato en la remota región montañosa paquistaní de Chitral llegó el pasado domingo por sorpresa. Quienes le apuñalaron hasta la muerte seguramente desconocían que también ponían fin a esa loca idea que, para algunos, le había llevado a perder el juicio y, para otros, le había convertido en una eminencia de la criptozoología, el estudio de criaturas misteriosas jamás descubiertas.

Chitral quedará completamente aislada por las nieves en menos de un mes. Con 17 picos de más de 6.000 metros de altura, y apenas 11 habitantes por kilómetro cuadrado, el zoólogo eligió uno de los lugares más inaccesibles del planeta para llevar a cabo sus investigaciones. El pueblo kalash habita desde hace siglos en tres valles al norte de Pakistán: Birir, Bumburet y Rumbur.

Allí, en lo que se conoce como «el final del mundo», se encuentra la modesta pensión que el investigador había convertido en su vivienda y centro de operaciones. La policía encontró en su interior, junto al cadáver, el testamento científico de Magraner: cientos de documentos, informes y datos que le habían llevado a la conclusión de que en Chitral existía un homínido que había sobrevivido a la extinción de su especie. Los lugareños lo conocían por el nombre de Barmanu («el gran peludo»); él, simplemente como el «homínido de Chitral».


Junto a la mesilla de noche de Magraner se encontraron también las cintas de audio de decenas de entrevistas con lugareños que aseguraban haber avistado a la criatura. Uno de los testimonios que habían convencido al investigador era el de Purdum Khan, un pastor que aseguró haber visto al yeti cuando se encontraba vigilando a sus cabras a 3.500 metros de altitud, allá por el año 1977.

«De repente, sintió un mal olor, parecido al de un perro o un gato que lleva muerto tres o cuatro días. El pastor vio a un hombre peludo, a tres o cuatro metros de distancia. Lo estuvo observando durante dos horas. Era un ejemplar joven, de entre 170 y 175 centímetros, estaba sentado y comiendo con la postura de un musulmán», según la traducción del relato que hizo el propio Jordi Magraner, que había aprendido el chitralí para recoger con mayor exactitud los relatos de los habitantes de las montañas.

Los detalles físicos aportados por el testigo describían una figura de músculos y pecho muy desarrollado, cubierta por pelos de hasta 10 centímetros de longitud, con una cara ancha, una larga barba, la nariz chata, largas cejas, cuello corto y piernas y brazos más largos que los de un hombre. El relato fue tan concreto -el pastor llegaba a asegurar que el órgano sexual de la bestia se encontraba en erección- que Magraner decidió recorrer valles y colinas, viajar de aldea en aldea y no parar hasta reunir otros 26 testimonios de personas que aseguraban haber visto al animal.

VIVÍA COMO CUALQUIER «KALASH». Investigador meticuloso, Jordi Magraner se imbuyó de la cultura kalash -como se aprecia en esta imagen inédita-, pueblo que habita en el norte de Pakistán. El explorador aprendió el dialecto de esta región y asumió sus costumbres en su particular e incansable búsqueda de Barmanu.


SIEMPRE 63 PREGUNTAS
Su familia recuerda cómo, con la ayuda de un colaborador suyo, llegó a fabricar moldes de las huellas de Barmanu gracias a trazas aisladas encontradas en el barro y en la nieve. Pero las dificultades técnicas y materiales de trabajar en el norte de Pakistán entorpecían aún más la ya de por sí difícil empresa en que el constante Magraner se había embarcado. Fuentes cercanas al explorador español reconocen que «sus estudios no progresaban mucho».Llamaba a las puertas de los lugareños, armado siempre con las mismas y sempiternas 63 preguntas sobre el físico del animal, y después mostraba dibujos de yetis, monos, osos, humanos prehistóricos y diferentes hombres salvajes en un intento de dar con la imagen exacta de lo que estaba buscando. «Las respuestas, incluso entre lugareños que no se conocían y vivían separados, guardan una similitud indiscutible», escribió asombrado.

La obsesión por el Hombre de las nieves de este español, de 35 años y afincado en Valence, Francia, había comenzado mucho antes, a mediados de los años años 80, mientras trabajaba en el estudio de diferentes especies de anfibios en el Museo de Historia Natural de París. Un compañero le prestó un cierto día el libro El hombre de Neanderthal todavía vive, de Bernard Heuvelmans y Boris Porshne (1974), y su vida cambió para siempre. La obra, que describe la existencia de diferentes yetis en lugares del mundo que abarcan desde Mongolia a Kazajistán, generó en él el mismo efecto que los libros de caballería en Don Quijote.

Los dos años siguientes los pasó leyendo y devorando todo lo que pudo sobre las criaturas que habían captado su atención.Al mismo tiempo, minuciosamente, iba reuniendo todo el dinero necesario para realizar una primera expedición a Pakistán. Corría el año 1987.

El impacto que aquel primer viaje tuvo en él lo cuenta su hermano Andrés: «Vino enamorado de esa tierra, de esa gente, de cómo vivían y del trabajo que había iniciado».

Jordi Magraner regresó convencido de la existencia de Barmanu, creó la Asociación Trogloditas con sede en la vivienda familiar de Valence (Francia) y comenzó a buscar financiación para seguir su rastro en los valles de Chitral, hasta el final de sus días si era necesario. Una segunda expedición, entre enero y octubre de 1990, le reafirmó en su idea de que si quería dar con el yeti, debía vivir allí donde se ocultaba. Hizo las maletas y dos años después se instaló definitivamente con los kalash.

«SON SERES TÍMIDOS»

Recorrió las montañas recogiendo excrementos, cuyo estudio determinó la presencia de tres especies de parásitos intestinales que no eran conocidas por la ciencia, «lo que demuestra que su anfitrión también es igual de desconocido». Junto con otros investigadores franceses, reunió cabellos que atribuyeron rápidamente al eslabón perdido que andaban buscando. 
Cada pista le acercaba un poco más hasta Barmanu.

Lo que había comenzado como una mera curiosidad científica se había convertido en un sinvivir, un flechazo pasional hacia un animal que todavía no había logrado ver con sus propios ojos, pero de cuya existencia ya no tenía dudas. A quienes le ridiculizaban diciendo que estaba buscando al abominable Hombre de las nieves, les respondía con gesto muy serio que no había nada abominable en lo que esperaba poder mostrar muy pronto al mundo entero.«Estos seres no tienen un carácter terrible, más bien al contrario, pues son muy tímidos y un ruido es suficiente para conseguir que echen a correr».
Los yeti son simios escindidos de la cadena evolutiva humana hace millones de años y pertenecen a la rama de los Neanderthal.Hay textos clásicos, firmados por Lucrecio y Plinio, que hacen alusión a hombres poderosos, de cabeza hundida y cejas huesudas, que habitan en lugares casi inaccesibles. Plinio los ubica en el norte de África. Pero lo realmente curioso es que estas alusiones (junto con otros documentos pictóricos que los reflejan) datan de mucho antes de 1856, momento en que se descubrieron los primeros fósiles de estos gigantes en las proximidades de Neander (Alemania).

La búsqueda de homínidos desconocidos se ha basado siempre en los testimonios de las gentes de lugares remotos. Gobiernos como el soviético organizaron en el pasado costosas expediciones para tratar de encontrar algún ejemplar y diferentes equipos científicos iniciaron desde principios del siglo XX una loca carrera que todavía continúa: una pugna por ser los primeros en encontrar al Hombre de las nieves. Hasta ahora, todos han fracasado en su intento.

Magraner creía, en cambio, que iba a tener mejor suerte por dos razones: la región que había elegido no había sido investigada antes a fondo y algunas de esas montañas tenían todas las cualidades para haberse convertido en el escondite del hombre prehistórico. No le desanimaba que el 90% de los testimonios de personas que aseguraban haberlo visto se hubieran producido hace más de 30 años. «Está ahí fuera, lo sé», aseguraba.

Muy de vez en cuando dejaba sus estudios sobre el terreno y se iba a la capital paquistaní de Islamabad, donde se movía, sobre todo, entre la comunidad francesa. Magraner se había convertido en una eminencia entre los centenares de investigadores que buscan al yeti en decenas de remotos lugares del mundo. Sus trabajos circulaban en Internet, sus colaboraciones se habían publicado en la revista francesa 3ème Millénaire y la cadena de televisión francesa Arte había emitido en 1998 un reportaje de 52 minutos sobre sus expediciones. A juicio de sus compañeros se trataba del más riguroso científico en su campo, un hombre siempre empeñado en restar mitología y ciencia ficción a la criptozoología para que ésta ocupase un verdadero peldaño en la pirámide científica y fuese respetada.

Juan José Giner, el más veterano de los españoles residentes en Pakistán y consejero comercial de la embajada, es uno de los pocos que conocían al científico asesinado desde su llegada al país asiático. «Lo conocí en su primer viaje. Estaba muy centrado en su trabajo y de vez en cuando venía por Islamabad. En una ocasión, hace un par de años, me dejó un informe con sus investigaciones y dibujos sobre el yeti. Estaba muy ilusionado», recuerda Giner.

El genuino espíritu aventurero de Jorge Federico Magraner Gómez le venía de familia. Su padre, un republicano valenciano nacido en Cullera, se exilió en los años 60 a Marruecos -de ahí que Jordi naciera en Casablanca- y más tarde a Francia, en la ciudad de Valence, cerca de Lyon, donde ahora reside su familia.

Jordi hacía más bien una labor humanitaria en la zona y tenía un cariño muy especial a la minoría kalash. Según contaba, era gente que vivía «como nosotros en la época de íberos o celtas», recuerda su hermano Andrés.

El científico se había ganado enemigos sin saberlo. La zona de Chitral es mayoritariamente musulmana y los kalash son vistos con recelo y a menudo atacados precisamente por ser politeístas.

Los extremistas han declarado la guerra a todos los occidentales que viven o visitan Pakistán con una serie de atentados en iglesias, consulados y hoteles, y Magraner era un objetivo fácil al encontrarse solo en un lugar inhóspito y sin apenas policía. «Le habíamos advertido que se tenía que marchar cuanto antes porque iban a por él», decía esta semana uno de los agentes. Las autoridades creen, sin embargo, que alguien se adelantó a las intenciones de los extremistas.

La policía busca como principales sospechosos al ciudadano afgano Mohammad Deen y al ayudante de Magraner, Asif Ali, que podrían haber huido a la vecina Afganistán. El ordenador y otros objetos robados han sido encontrados en la vivienda de uno de los fugitivos.

«En sus mensajes no contaba nunca que tuviera enemigos, solamente narraba los problemas que atravesaba el país y aseguraba que era un polvorín, pero en su zona siempre decía que iba todo muy bien», se lamenta ahora su hermano Andrés.

ERA CASI UN DIOS

Para los kalash, que consideraban al científico casi como un dios, el hallazgo de su cadáver se ha convertido en una tragedia nacional. Se le enterró con los más altos honores de la tribu y su familia, residente en Francia, por respeto, decidió no repatriar por ahora el cadáver. «Que sea enterrado con sus amigos los kalash, como había expresado en su última voluntad», decía el fax enviado a la policía local.

La búsqueda del «homínido de Chitral» podría haber llegado a su fin con su desaparición. El investigador había logrado el imposible de implicar a centros de investigación en la financiación de sus estudios y tenía el prestigio suficiente para mantener ese apoyo.

La Asociación Trogloditas agoniza ahora ante la falta de liquidez. Atrás han quedado los sueños del fallecido y los planes que tenía preparados para el Giganopithecus una vez hubiera cumplido su ilusión de dar con él. No iba a encerrarlo en un zoológico, ni tampoco trasladarlo a Europa para asombro de la comunidad científica y del mundo. En su lugar, tenía previsto «dejarlo vivir en su hábitat» y encargarse personalmente de su conservación, lejos de la rapacidad de la Humanidad. Ninguno de los dos, ni Barmanu ni el propio Magraner, habría dejado su vida junto a los kalash, allí donde se acaba el mundo.